Los deportes colectivos engloban todos aquellos en los que existe la cooperación entre dos o más jugadores, a la vez que se compite con un jugador o equipo contrario, mientras que todos los jugadores participan de forma simultanea o rotatoria, dentro de un mismo espacio o con un objeto móvil. Dentro de esta categoría estarían clasificados deportes de equipo tan conocidos como el baloncesto, futbol, balonmano , voleibol o rugby. Están orientados a perseguir un objetivo común por equipo, ya sea mediante la consecución de puntos o evitando que el equipo contrario los consiga, encestando o marcando un gol con una pelota o logrando antes que el adversario el objetivo del juego. Este tipo de deportes suelen ser los más practicados en las clases de educación física, permitiendo que los alumnos mejoren su percepción, capacidad de decisión y reacción ante las decisiones o movimientos de sus contrincantes y permite desarrollar a los participantes un sentimiento de competencia basada en valores delante del adversario. A su vez, disciplina, constancia y esfuerzo son habilidades que se verán notablemente favorecidas jugando con regularidad a estos deportes. Los deportes de equipo son muy recomendados tanto en la infancia como en la adolescencia, ya que ayudan a controlar aspectos como la frustración y son una buena forma de fomentar la socialización. Por ello, es muy recomendable contar en cada tipo de centro con una equipación adecuada que permita tener a disposición de los alumnos balones o pelotas, canastas, porterías, redes adecuadas para cada deporte, y hay que tener en cuenta tanto el nivel de intensidad con la que se vaya a entrenar y las edades de los jugadores.